Candidiasis intestinal: síntomas, causas, diagnóstico y tratamientos

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Candidiasis intestinal: síntomas, causas, diagnóstico y tratamientos
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La candidiasis intestinal es una enfermedad causada por un tipo de hongo del género Candida, cuya especie más común es la Candida albicans.

La infección puede tener un curso agudo o crónico, y podría llevar esta dolencia a una gran variedad de manifestaciones clínicas.

Veamos más en profundidad la Candidiasis intestinal:

Unas nociones de historia

La primera descripción de esta infección data del siglo IV A.C., siendo el científico Hipócrates quien describiría unas manchas en la boca, que terminarían siendo conocidas como aftas orales en pacientes con enfermedades severas. Posteriormente, la Candida albicans fue descrita por primera vez de una manera científica en el año 1983.

En la actualidad resulta ser una de las patologías con mayor dificultad para su diagnóstico, ya que pasa por períodos en los que es completamente asintomática.  El hongo Candida albicans es una parte normal de la flora intestinal, un grupo de microorganismos que viven en el tracto digestivo.

La mayoría de las personas tiene algún nivel de Candida albicans en sus intestinos, y generalmente coexiste pacíficamente con las demás bacterias y hongos que viven allí. Pero una combinación de factores puede llevar a la población de Candida albicans a perder el control, establecer colonias de crecimiento rápido  y comenzar a dominar el intestino en su totalidad.

En este punto, puede comenzar a afectar a la digestión, debilitar el sistema inmune e incluso dañar la pared intestinal, permitiendo que sus productos tóxicos escapen al torrente sanguíneo y se diseminen por todo su cuerpo. A medida que se propagan, estos subproductos tóxicos causan daños a los tejidos y órganos de todo el cuerpo, causando estragos en la salud y bienestar.

Causas de la candidiasis intestinal

Síntomas de la candidiasis intestinal

El primer efecto adverso se produce cuando el hongo libera sus toxinas hacia el torrente sanguíneo y ataca los sistemas nerviosos e inmune. Los efectos no se hacen esperar y necesitamos con ansiedad dulces e hidratos de carbono. En los intestinos es cuando la candidiasis comienza su recorrido, aunque después sentiremos sus efectos en otros órganos del cuerpo.

Los síntomas varían y a menudo se pueden confundir con otros problemas. Entre los síntomas de la candidiasis más comunes están la distensión abdominal, ardor en el estómago, retención de líquidos, fatiga sin aparente causa, depresión, diarreas, manos y pies más fríos de lo normal.

La Candidiasis intestinal produce otros problemas asociados

En este grupo debemos mencionar a la candidiasis de tipo esofágica que, por lo general, es una extensión de la candidiasis intestinal. Está fuertemente relacionada con estados de inmunosupresión, quimioterapias o neoplasias sanguíneas malignas. Puede producir dolor en todo el tracto digestivo superior principalmente al ingerir alimentos,  y provocar náuseas y vómitos.

En el marco de la candidiasis a nivel gastrointestinal, pueden presentarse úlceras gástricas, duodenales e intestinales, principalmente en pacientes con enfermedades hematológicas.

A nivel respiratorio, la manifestación comienza como una laringitis y un avance silencioso hasta causar bronquitis y lesiones pulmonares difíciles de reconocer. Además, puede causar una bronconeumonía.

¿Qué causa la candidiasis intestinal?

Como ya fue mencionado con anterioridad, la Candida albicans es el organismo más frecuente asociado con esta enfermedad. Sin embargo, existe un gran espectro de agentes que pertenecen al mismo género que son capaces de producirla. Entre estos podemos mencionar a la Candida dubliniensis, Candida glabrata, Candida famata y Candida krusei.

Entre los factores que desencadenan la candidiasis está el consumo execesivo de bebidas carbonatadas y azucaradas. Estos alimentos favorecen el aumento de este hongo en el cuerpo y además incrementa los niveles de glucosa en la sangre.Los peces de piscifactoría tienen el riesgo de  estar intoxicados con mercurio y que los mismos se alimenten con animales muertos. Los embutidos también son productos con altos niveles de glucosa y lactosa, con muchos colorantes y diversas sustancias.

¿Quiénes son los afectados?

Esta enfermedad puede proliferar en personas de cualquier edad, raza o sexo, sin distinción alguna. A su vez, se ha descrito como una de “las enfermedades oportunistas” más frecuentes, y que ha aumentado su incidencia en la población mundial en los últimos 20 años.

También es muy frecuente esta infección en los pacientes inmunocomprometidos por VIH, pudiéndose también presentar otra variante, la candidiasis esofágica. Por otra parte, una persona que tenga hábitos pobres en su alimentación puede sufrir de una mala digestión y terminar con un sistema inmunológico débil y muy susceptible a la Candida.

infección de candidiasis en el intestino

Diagnóstico para la candidiasis intestinal y otros tipos

El diagnóstico va a depender de algunos factores importantes, pero el análisis de sangre es uno de los primeros exámenes que puede arrojar un resultado positivo de alteración bacteriana en el cuerpo. El test de arabinosa en la orina, que es un tipo de azúcar, sirve para detectar la presencia de candidiasis porque los resultados siempre serán más elevados que los de costumbre.

A continuación, otras maneras de detectar la candidiasis intestinal y de otros tipos:

  • Laboratorios: Son poco específicos a la hora de diagnosticar una candidiasis. Lo mejor que se puede hacer ante esta enfermedad, es tener un alto índice de sospecha.
  • Cultivos: no son los más recomendables ya que se necesita de un medio estéril para realizarlos; sin embargo, hay que hacer un descarte ante un resultado con altos grados de colonización. Es así como se puede iniciar la terapia antifúngica profiláctica para aquellos pacientes con fiebre persistente y que no respondan a la terapia con antibióticos de amplio espectro o con un resultado de cultivo positivo.
  • Candidiasis mucocutánea: se realiza a través de extendidos al fresco con muestras obtenidas directamente de la lesión.
  • Candidiasis diseminada: Es importante realizar los hemocultivos y examen de orina, los cuales aunque no son completamente fidedignos, pueden resultar predictores de la enfermedad.
  • Candidiasis genitourinaria: Examen de orina donde se observa leucocituria, proteinuria y hongos. También es necesario realizar un urocultivo.
  • Candidiasis del tracto respiratorio: Resulta de utilidad el uso de cultivos de esputo e incluso en algunos casos resulta necesario llevar a cabo una biopsia pulmonar.
  • Estudio de imágenes: Los rayos X de tórax suelen ser útiles para diferenciarlas de otras infecciones bacterianas.
  • Otros estudios, como el ultrasonido o el TAC abdominal, suelen ser útiles para la detección de candidiasis hepatoesplénica.
  • La endoscopia permite un examen directo del esófago y estómago, dos de los órganos más afectados por especies de Candida.
  • El ecocardiograma permite excluir el diagnóstico de endocarditis por Candida. Pudiéndose observar en él múltiples cultivos del agente.

Tratamientos para la candidiasis intestinal y otros tipos

El tratamiento va a depender de la localización de la infección, pudiendo así combinarse en aquellos casos en los que exista afectación de múltiples sistemas. En el caso de la candidiasis intestinal se recomienda la hidroterapia de colon, terapia de biorregulación y fotonterapia.

Si el problema está más extendido, estos son algunos tratamientos médicos eficaces.

  • Candidiasis cutánea: se pueden usar diferentes antifúngicos tópicos como el Clotrimazol, Econazol, Miconazol y Nistatina. En casos de que sean infecciones fúngicas muy extensas, se recomienda utilizar la terapia sistémica.
  • Vulvovaginitis por candida: suele ser manejada con agentes tópicos como el Fluconazol.
  • Candidiasis mucocutánea crónica: puede ser tratada con fluconazol a dosis de 100 – 400mg hasta la mejoría del paciente.
  • Candidiasis diseminada: el Fluconazol constituye la primera elección. Se recomiendan dosis de 800 mg como tratamiento inicial seguida de dosis de 400 mg por dos semanas, o al menos hasta la mejoría clínica.

¿Tienes Candida?

Prácticamente todas las personas presentan Candida albicans en el intestino, y una proporción significativa de nosotros puede tener demasiada, o un sobrecrecimiento de Candida. La Candida albicans solo comienza a causar problemas cuando hay algún cambio en el cuerpo que le permite crecer demasiado y alterar el equilibrio saludable de los microorganismos en el intestino.

Este cambio podría ser debido por uno de múltiples factores , incluido un tratamiento con antibióticos, una dieta prolongada rica en carbohidratos y azúcar, y hasta algo tan común como un largo período de estrés en el trabajo.

Si sospechas que tienes un crecimiento excesivo, en primer lugar para buscar soluciones en tu estilo de vida, para tratar de encontrar lo que podría haber causado este desequilibrio. ¿Antibióticos?, ¿anticonceptivos orales?, ¿una dieta alta en azúcar y carbohidratos?, ¿alcohol y drogas?, ¿estrés?, ¿o todo lo anterior? Eliminar todos estos factores de riesgo es un paso crucial para abordar tu problema de Candida.

La candidiasis intestinal no es una enfermedad que ponga en riesgo la vida, pero sí puede crear problemas más serios porque contrarrestarla es una tarea agotadora y muy a menudo no se detecta en una primera visita al médico.  La candidiasis intestinal es un problema con solución, ante cualquier síntoma o sospecha lo mejor es acudir a un profesional para que pueda hacer un rápido descarte del problema y dar con el diagnóstico preciso.

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infección por hongos

¡Hola, bienvenido/a! Mi nombre es María y mediante esta web te voy a enseñar información valiosa sobre hongos, incluyendo remedios. Durante años he padecido esta infección y no ha sido nada fácil tratarlos. Por ello, después de probar todo tipo de tratamientos, he decidido recopilar aquí los remedios más eficaces.